Cuando era pequeño mis padres me insistían en que la mentira era la peor de las faltas. Ni mentiras ni mentirijillas, porque la reiteración de las segundas relaja la disciplina en cuanto a la total ausencia de las primeras.
Es verdad que la moral católica contribuía al exilio del embuste mediante el miedo al pecado. Esta ética de inspiración religiosa no ha sido sustituida por una moral laica. A juicio de Gonzalo Anes, director de la Real Academia de la Historia, la transición desde un régimen confusamente confesional a una sociedad dominada por el laicismo ha sido demasiado acelerada, tanto que no ha dado tiempo a edificar una moral cuyos pilares sean los valores cívicos de la democracia, la libertad y la justicia.
La invasión de Sicilia por Garibaldi significa un gran contratiempo político para don Fabrizio, príncipe de Salina. En 1860, el líder revolucionario acelera la unión nacional y los pequeños estados se van incorporando al Reino de Italia, engendrado en torno a Víctor Manuel de Saboya, rey del Piamonte. En este escenario, don Fabrizio y su familia se trasladan a la veraniega localidad de Donnafugata.
Angelica, hija del rico burgués don Calogero, fascina al joven Tancredi, sobrino del príncipe de Salina. Éste, que ve con agrado esta unión entre la aristocracia y la alta burguesía, es obligado a emitir su voto en un plebiscito para decidir la suerte de Sicilia, pero renuncia a un escaño en el Senado que le ofrece el rey Víctor Manuel II, alegando que ha estado demasiado ligado al antiguo régimen para cambiar.

La indignación por la acumulación de casos de corrupción y de enriquecimiento ilícito recorre España. Fotografía de CescoMad.
Indignación: (1) Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos.
Corrupción: (1) Acción y efecto de corromper. (4) En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores. (5) Diarrea.
Enriquecimiento: (1) Acción y efecto de enriquecer. (1) Der. Enriquecimiento que, obtenido con injusticia y en daño de otro, se considera ilícito e ineficaz en derecho.
Hastío: (1) Repugnancia a la comida. (2) Disgusto (tedio).
Desafección: (1) Mala voluntad.
Chantaje: (1) Extorsión. [(2) Presión que, mediante amenazas, se ejerce sobre alguien para obligarle a obrar en determinado sentido].
Vergüenza: (1) Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena. (4) Deshonra, deshonor. (~ajena) La que uno siente por lo que hacen o dicen otros.
Ejemplaridad: (1) Cualidad de ejemplar [(1) Que da buen ejemplo y, como tal, es digno de ser propuesto como modelo. (7) Caso que sirve o debe servir de escarmiento]. Seguir Leyendo
Artículo publicado en nº 15 de la revista IESE insight como parte de un análisis del caso AENA
El imperio de la razón está amenazado. Los estudios científicos más recientes, y sobre todo los avances en el campo de la neurología, han llegado a la conclusión de que sin emoción no existiría la razón. La necesidad de controlar las emociones, que están ancladas en lo más profundo de la naturaleza humana, otorga sentido a la razón, que actúa como árbitro entre lo que quiere el individuo y lo que es razonable que logre en un entorno colectivo. Las emociones surgen del individuo, la razón de la vida en comunidad.
Son razones académicas las que me invitan a reflexionar acerca de la comunicación desarrollada por AENA durante la crisis provocada por el plante de los controladores aéreos españoles en diciembre de 2010. Sin embargo, esas razones se verán obligadas a controlar las emociones que el recuerdo de tal caos provoca en mí, porque yo mismo sufrí el cierre del espacio aéreo español.
Queridos Reyes Magos (ya sean de Oriente o de Occidente):
Como ustedes llevan más de 2.000 años cumpliendo fielmente con sus obligaciones como proveedores de ilusión y materializadores de sueños, me atrevo a realizar una petición colectiva de parte de los profesionales de la comunicación, muchos de los cuales se integran en la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom).
La Internacional Association of Business Communicators (IABC), integrada en la Global Alliance for Public Relations and Communication Management, organizó en el pasado World Public Relations Forum, celebrado a finales de noviembre en Melbourne, un taller para avanzar en la definición de los principios que deben inspirar el trabajo de los profesionales de la comunicación.
Desde que la leí no logro apartarla de mi mente. Una sola frase, una sentencia de vida, una chispa que enciende una y otra vez mi red neuronal. Apenas cuatro palabras que activan la búsqueda del nirvana de los sentimientos.
Se pronuncia despacio, saboreando los sustantivos: “Chocolate para el alma”.
Una combinación perfecta entre un nutriente que nos ayuda a sobrevivir y la búsqueda de la trascendencia que nos invita a vivir intensamente cada instante.

Acto de la firma del contrato con la Global Alliance para organizar el WPRF 2014 en Madrid. En el centro, Daniel Tisch, presidente de la Global Alliance; a la derecha, el cónsul español en Melbourne, quien confirmó el apoyo del Gobierno de España.
Madrid acogerá en septiembre de 2014 la octava edición del World Public Relations Forum (WPRF), el congreso mundial de comunicadores que organiza cada dos años la Global Alliance for Public Relations and Communication Management, organización que integra a las principales asociaciones de este sector en el mundo. Dircom forma parte de la Global Alliance prácticamente desde su fundación hace ya diez años y aporta 800 de los más de 160.000 profesionales que suman el conjunto de las organizaciones federadas.
Si los dircom nos preguntásemos qué hacemos, creo que la respuesta más común sería generar y distribuir contenidos acerca de nuestras organizaciones con el fin de proteger la reputación, proyectar los valores de la marca y provocar la adhesión de los grupos de interés. Pero, si nos interrogásemos acerca de cómo lo hacemos, la respuesta no fluiría cómoda por dos razones: la primera, porque tardaríamos en trenzarla; y la segunda, porque nos costaría reconocer la ausencia de un modelo de gestión, orfandad suplida con la experiencia y la intuición.
Jon Iwata, vicepresidente senior de Marketing y Comunicación de IBM Corporation (la versión española de su cargo es director general dependiente directamente del consejero delegado), propone un nuevo modelo. En su intervención en la Global Public Relations Summit organizada recientemente por The Holmes Report en Miami, Iwata defendió que el «carácter corporativo, más que la reputación, es el centro de un nuevo modelo de comunicación».
El enjambre está desorientado. Las señales que deberían indicar cuál es el camino que conduce al final de esta pesadilla son equívocas e incluso contradictorias. ¿Austeridad o estímulo? ¿El modelo norteamericano o el calvinismo centroeuropeo? Al déficit de feromonas ideológicas se suma la escasa fecundidad intelectual de las reinas de un hormiguero que comienza a poblarse de frustración. ¿Dónde está la salida?
Tal vez la pista más fiable se encuentre en la naturaleza.

Las hormigas son animales euosociales, término que es fruto de la combinación de bueno y social. De hecho, se auto-organizan para crear comunidades sostenibles.








