Tal vez la principal reclamación de los profesionales de la comunicación en los últimos años haya sido y sea el reconocimiento jerárquico de la función en el seno de las organizaciones. La propia Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom) tiene como uno de sus ejes de acción el reconocimiento, “influir sobre los que influyen”, en palabras de su director general, Sebastián Cebrián.
El reconocimiento del valor y el alcance de la función exigen proximidad al poder ejecutivo. De ahí se deriva la reivindicación de que los directores de comunicación formen parte de los comités de dirección de las organizaciones. La comunicación debe estar presente en los órganos que toman las decisiones, porque aporta un criterio relevante, abierto, integrador y polifacético. Tal posición al lado del director financiero, el de recursos humanos, el de asesoría jurídica, el de operaciones o el de compras, ha de ser de igual a igual, sin prejuicios, ni discriminaciones, ni complejos.
Si la propiedad de por vida fuese prohibida, el ser humano se miraría más de dentro hacia fuera que de fuera hacia dentro. En un escenario en el que solo fuese posible alquilar los bienes que generalmente hoy poseemos, salvo aquellos de consumo necesario y generalmente perecedero, la propiedad privada permanente sería vista como un atentado contra el equilibrio del Planeta y la sostenibilidad de la vida animal y vegetal. Porque todas las cosas tienen su origen en los recursos que la Tierra nos ofrece.
Escuchar (listening) fue el término más citado en el World Public Relations Forum (WPRF) celebrado los días 29, 30 y 31 de mayo en Toronto y organizado por la Canadian Public Relations Society (CPRS) y la Global Alliance for Public Relations and Communication Management.
El WPRF que siguió al celebrado en Madrid en octubre de 2014 se centró en la “Comunicación entre culturas”, un desafío que alcanza a individuos, organizaciones y empresas en un entorno cada vez más global, pero también caracterizado por la abundancia de incertidumbres y conflictos. A la necesidad de escuchar más y mejor se sumaron actitudes como el respeto a la diversidad, la aceptación de la diferencia, el diálogo entre culturas y la gestión de los tiempos.
El cerebro es un órgano tan inteligente que busca siempre la opción que cause en él un menor consumo de energía. En ocasiones nuestra máquina de pensar entra en competencia con otra víscera imprescindible, el estómago, responsable de la recarga de energía que el cuerpo consume. De hecho, el cerebro registró su mayor etapa de desarrollo cuando el ser humano comenzó a utilizar la tecnología (el fuego y las herramientas de cortar) para cocinar alimentos más ricos en proteínas (las carnes) que los vegetales; liberó así flujo sanguíneo que pasó de sintetizar nutrientes a ideas.
El Foro Diálogos Loyola, una iniciativa de la Universidad Loyola Andalucía y Caixabank, me ha invitado a disertar sobre las marcas de los territorios el próximo día 19 de mayo en Córdoba. He aquí un avance en formato entrevista, publicado en la página web del foro, del tema que abordaré en el Alcázar de los Reyes Cristianos.
2016
El negocio de las agencias de comunicación crecerá un 26% en los próximos cinco años hasta alcanzar una cifra cercana a los 20.000 millones de dólares, frente a los 14.000 millones de 2015, según el Global Communications Report realizado por un grupo de asociaciones profesionales y académicas líderes en el mundo, entre las que se encuentra la Global Alliance for Public Relations and Communication Management.

David Shing, quien se presenta como «profeta digital», pero a sueldo de AOL. Fotógrafo: Raul Mee, para Best Marketing
El norteamericano David Shing, quien se presenta como profeta digital de AOL (antes American Online), asegura que la tecnología no ha cambiado las necesidades de los consumidores, sino su forma de comportarse. A su juicio, las marcas que hoy tienen éxito son aquellas que identifican esos nuevos comportamientos, los sitúan en un contexto compartido y establecen vínculos culturales y emocionales.
¿Como te sentirías si fueses el director de comunicación y marca y el consejero delegado le encargase el branding de tu empresa a un consultor externo jubilado y no experto en la materia, sin equipo ni presupuesto? Intuyo que la primera reacción sería de enfado por despreciar tus competencias sobre la marca, la segunda también ahondaría en el orgullo herido al descubrir que el comisionado no es un profesional del sector y la tercera tal vez sirviese para explicarse las dos anteriores: «Al CEO realmente no le importa la marca cuando externaliza la función, a la que, además, no dota de recursos humanos y materiales», podría pensarse.
Los empresarios están más acostumbrados a dar respuestas que a hacerse preguntas. Sin embargo, la revolución digital ha situado a algunas respuestas en la obsolescencia, sobre todo aquellas que se refieren a los procesos de relación con los grupos de interés. El mismo concepto de stakeholder está sometido a revisión, dada la prevalencia del individuo sobre el grupo y la enorme dificultad existente para segmentar a los públicos con los criterios tradicionales. En consecuencia, la forma de encontrar nuevas respuestas es hacerse de nuevo preguntas, para lo cual es imprescindible situarlas en el actual contexto social y económico.

«Tu forma de comunicarte en la vida determinará hasta qué punto triunfarás».
Bernard Hiller, coach de actores
La creciente preocupación de los principales ejecutivos de las empresas por desarrollar sus habilidades de comunicación es una prueba palpable de la la relación cada vez más estrecha entre esta función y el éxito de las organizaciones. Conceptos como implicación, marca empleadora, salud organizacional y creación de valor compartido sitúan a la comunicación como el principal motor racio-emocional de cualquier estructura grupal que persiga un objetivo común.
Sin embargo, los directivos suelen abordar esta necesidad por el lado de las herramientas. Olvidan que primero deben cuestionar y modificar las creencias que han sustentado hasta la fecha su falta de convencimiento en el carácter estratégico de la comunicación. Si no lo han hecho antes es porque no creían que la función estuviese en el principio del proceso de creación de valor, mucho más vinculado a las palancas financieras y comerciales, como si la comunicación no formase parte de ellas. En este contexto, el diálogo con los grupos de interés ha tenido carácter reactivo, incluso cuando se adoptaban actitudes proactivas realmente se estaba buscando fortalecer las posiciones defensivas mediante la identificación de riesgos en las operaciones.









